QUIMERA
Una gota de sudor desfila por tu espalda,
a su paso seduce tu piel encendida.
La humedad de mi lengua te estremece…
Con mis ojos acaricio tu excitación
y nuestra respiración resopla deseos ocultos.
Dos cuerpos que quieren ser uno se buscan,
se encuentran, se separan y se extrañan.
Dos pasiones que coinciden en un lecho
se han desnudado para entregarse dejando atrás
por un momento su propia circunstancia
Uno dentro del otro se entregan desesperando al deseo
y en sus venas ya no circula sangre sino luz.
Las sábanas y su piel se confunden,
son prolongación de la humedad, del éxtasis.
Un destello grita al tiempo se detenga…
Por un segundo sin vida dos cuerpos son uno solo.
Y en ese desatino te encuentro una y otra vez
cuando el insomnio permanece a
la orilla de mi cama.
Eduardo Sastrías
Una gota de sudor desfila por tu espalda,
a su paso seduce tu piel encendida.
La humedad de mi lengua te estremece…
Con mis ojos acaricio tu excitación
y nuestra respiración resopla deseos ocultos.
Dos cuerpos que quieren ser uno se buscan,
se encuentran, se separan y se extrañan.
Dos pasiones que coinciden en un lecho
se han desnudado para entregarse dejando atrás
por un momento su propia circunstancia
Uno dentro del otro se entregan desesperando al deseo
y en sus venas ya no circula sangre sino luz.
Las sábanas y su piel se confunden,
son prolongación de la humedad, del éxtasis.
Un destello grita al tiempo se detenga…
Por un segundo sin vida dos cuerpos son uno solo.
Y en ese desatino te encuentro una y otra vez
cuando el insomnio permanece a
la orilla de mi cama.
Eduardo Sastrías
esta me encanto, es sexy ....
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